24 de Noviembre 2003

borradores '''

(esta va hoy por Espot, por haberme hecho creer que podría haberme inspirado para escribirla. que suerte tienes, majo!)

Ella me regalaba cada mañana el olor a café recién hecho en la cocina y ese era el mejor despertador que podía tener...café recién hecho y un beso en la frente para darme los buenos días. Y a partir de ahí podía ocurrir cualquier cosa pero nada me arrancaba el buen humor porque llevaba el beso de laura conmigo y sabía que por la tarde ella no estaría en casa pero tendría alguna nota suya escondida en algún rincón o escrita con pintalabios en el espejo de la entrada junto a la marca de un beso.

Y es que laura llevaba tres meses siendo principio y fin, y también medio, de todos mis días y también de mis noches, pues en algunas ocasiones, cuando perdía el sueño me limitaba a escuchar su respiración. Porque laura era mi rutina y esa respiración suya era un poco mía y sus canciones las conocía yo y cuando ella no estaba yo las escuchaba una y otra vez, y por eso ella se sorprendía al encontrar desordenados sus vinilos de serrat y sus cintas de joaquín sabina. Si l. estaba en casa yo sólo escuchaba a grupos extranjeros que ella detestaba por no entender sus letras, pero no sabía que absolutamente todas las canciones hablaban por mi e intentaban solucionar mi problema de comunicación, ese que me impedía decirle lo mucho que le necesitaba, así que las canciones lo hacían por mí sin ella saberlo.

Tengo que admitirlo, la quería incluso antes de conocerla, antes de saber que cada noche escribía en un diario y antes, incluso, de saber que se llamaba laura porque así se iba a haber llamado una hija que perdió la mejor amiga de su madre.

L. usaba perfume día y noche y dormía con una camiseta con el número trece que le tapaba hasta las rodillas. Ella era todo lo que alguien necesita para sonreír, mi dosis diaria de magia y complicidad. Porque al aparecer, la casa siempre cambiaba y yo me volvía amnésico y no encontraba ningún motivo para no sonreír. L. era vida, vida y café caliente.

Pero una mañana, al despertarme, no había olor a café recién hecho y cuando llegué a la cocina ella no estaba allí tarareando, y lo único que encontré en mi taza fue un poco de té quemado. Aquella tarde l. no estaba en casa y no había ninguna nota escrita con pintalabios en el espejo, pero si que encontré una nota en un rincón.

“Sólo té quemado...Lo siento”

y bajo ella la silueta de sus labios. No quedaba ya nada de ella en casa. Ni su música, ni el pijama bajo la almohada, ni el frasco de perfume. Al parecer dejó de quererme porque no supe abrazarla, porque pensaba que no la necesitaba tanto como ella a mi.

¿te das cuenta? Se fue y me quedé sin mi beso en la frente y con las traducciones de todas esas canciones que yo escuchaba y que pensaba regalarle.

la mañana en la que sólo encontré té quemado, supe que laura me había quemado el alma y que por eso me pedía perdón en aquella nota.

2 de mayo de 2002...gracias a Booby por la idea

Escrito por ths a las 24 de Noviembre 2003 a las 12:21 AM
Comentarios

Nena, que bueno. lo estaba leyendo y me he acordado de todos los momentos que he pasado contigo, tantos años juntas. aparte de que me ha encantado la historia, te acuerdas cuando queriamos recopilar todas tus historias en un libro? al final nunca lo hicimos pero me alegro de que hayas encontrado esta manera de publicarlas. llevo muchos meses a demasiados kilometros de casa y estas cosas me emocionan mogollon, porque me hacen revivir mil momentos de los mejores. gracias por decirme lo de esta pagina. nos vemos en diciembre.mil besos nena

Escrito por Rekete Patri a las 26 de Noviembre 2003 a las 03:49 PM
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